No quería salir de la cama

No se si te ha pasado, pero sonó el despertador y no quería salir de la cama. No hablamos de esa flojerita matutina, sino que de verdad desear quedarte allí y dejar pasar el día.


La semana pasada tuve un día así. Simplemente no quería salir de la cama. Estaba apática, en un estado de indiferencia y desmotivación. ¡Meh!


Chequeé mi emocionalidad.

¿Había pasado algo grave que me afectara de esta manera? La verdad no más allá de lo que todos estamos viviendo. No puedo negar que la pandemia nos ha movido el piso y la realidad pero ya estoy en la fase de aceptación y reinvención. De hecho, el día anterior había estado produciendo feliz un material para ustedes que será fabuloso. 🤷🏻‍♀️


Chequeé mi corporalidad.

¿Había comido algo que me afectó? ¿O quizás me sobre exigí demasiado físicamente? ¿No dormí bien? Nop, nada fuera de lo ordinario. 🤷🏻‍♀️


Chequeé mi sentido de conexión

...con mi gente, mi tribu, mi red de apoyo. ¿Me siento sola? ¿Tengo alguna conversación pendiente? ¿algún conflicto/resentimiento de peso que resolver? El radar no arrojaba nada 🤷🏻‍♀️


Tenía dos opciones, quedarme rumiando el tema en mi cabeza o, de manera compasiva, acompañarme a salir de ese estado anímico:


  • Me levanté con calma

  • Puse mi primer activador para hackear mi energía, la música, un playlist Chill

  • Me bañé con calma, estando presente y agradeciendo las cosas buenas que tengo (así hackeo a la minimi en mi cerebro ocupándola con este ejercicio que además, produce oxitocina, una de las 4 hormonas de la felicidad)

  • Desayuné con calma. No vi noticias. Cantaba mi música mientras bailaba en mi silla

  • Puse mi otro activador para hackear mi energía, difusor con aroma naranja

  • Hice una lista para visualizar qué quería lograr ese día y ayudar a no desenfocarme

  • Y me senté a trabajar


La acción destruye la procrastinación


Cuando me senté a almorzar ese estado anímico había desaparecido.(happy face aliviado)

Volví a chequear emociones, corporalidad y conexión. Ya pasó la nube gris.


Todos podemos sentirnos así alguna vez. En esos momentos es importante darse el espacio para revisar cómo están.


Pero, muchas veces la vida y sus “responsabilidades” nos “atrapan” y no nos dejamos sentir y chequear si esta “apatía” es una bandera roja o un estado de ánimo que podemos hackear.



NOTA APARTE. Si estás apátic@, desmotivad@, triste (con o sin razón) y está afectando tu calidad de vida de manera recurrente, por un largo período de tiempo, debes pedir apoyo y buscar ayuda profesional.


Pero, si por otra parte, tienes un día gris, que te invita a abandonarlo todo y requieres avanzar. Hay manera de hackear ese estado emocional desde la compasión.


  1. Siempre chequea tu emocionalidad, cuerpo y conexiones. Asegúrate de que esa sensación no es un síntoma de algo que debes resolver.

  2. Realiza tu rutina de manera compasiva e incluye los hacks que te recomendé

  3. Haz lo que tenías que hacer


Una vez que inicies la acción, la inercia te llevará a seguir.


Parafraseando a Pablo Picasso, si te va a encontrar la inspiración, que te encuentre trabajando.


Feliz día,

Un abrazo,


Ivi Serrano